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Ansó,
el más occidental de los valles, concentra en la Reserva
Nacional de los Valles, de la que comprende una porción,
una variada muestra de la fauna pirenaica. Ansó, la villa que da
nombre al valle, articula a través de sus calles un auténtico
museo. Tradiciones como la del vestido propio de estos territorios, pueden
contemplarse en el museo del traje. El valle
de Zuriza, aguas arriba del río Veral, se convierte
en escenario privilegiado para la práctica del esquí de
fondo en la época invernal.
Paralelo al valle de Ansó se encuentra el de Hecho. Las calles de la villa de Hecho conservan el tipismo propio del Pirineo, al igual que sus trajes regionales, del que su ayuntamiento conserva interesantes muestras. Hacia el norte, la Selva de Oza, tras la llamada Boca del Infierno, nos abre un paisaje majestuoso en el que las montañas y el valle se conjugan en armonía. |
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La
Jacetania, con Jaca
como capital, cuenta con numerosos recursos turísticos tanto en
la propia ciudad como en los parajes circundantes. Forma parte del Camino
de Santiago y destacan en su interior monumentos como la catedral,
de estilo románico, cuya decoración exterior dio origen
a la escuela escultórica jaquesa. El museo diocesano, instalado
en su interior, contiene interesantes muestras de pintura mural románica
y piezas de arte religioso de indudable valor. El recinto amurallado de
la ciudadela, que fue mandado levantar por Felipe
II en 1594, constituye
uno de los mejores ejemplos conservados de arquitectura militar europea
del siglo XVII.
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El
Serrablo es otro de los territorios
que destaca por los numerosos vestigios históricos que salpican
sus pequeñas poblaciones, a cuya cabeza se encuentra Sabiñánigo.
Numerosas muestras de arte románico jalonan los pueblos de la Ruta
del Serrablo.
Santa Cruz de la Serós, en la ruta hacia San Juan de la Peña, destaca por sus edificios religiosos entre los de su entorno. Su monasterio benedictino y la iglesia de S. Caprasio. San Juan de la Peña es uno de los monumentos románicos más conocidos y visitados de Huesca. Su atrio de forma irregular, la sala de concilios, la primitiva iglesia mozárabe y la sala de los nobles son algunos de los espacios de este emblemático lugar. Del conjunto destaca el atrio, donde pueden contemplarse sus bellos capiteles historiados del siglo XII. Pero en este amplio territorio -además de una importante muestra monumental- la gastronomía y las tradiciones son un componente fundamental del presente de la Jacetania y los Valles. En Ansó, en agosto, se celebra el día del traje, acto en el que los ansotanos y ansotanas lucen los trajes tradicionales. En Hecho, llaman poderosamente la atención las numerosas esculturas de sus prados añejos, resultado de la organización en 1975 del Primer Simposio Internacional de Escultura, que fue inicio de un interesante museo al aire libre. |
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Una
gastronomía variada y típicamente pirenaica completa la
oferta de este territorio, entre la que cabe destacar los boliches de
Embún, el bacalao al ajoarriero, las migas a la pastora o los espárragos
montañeses.
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