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La
Sierra de Guara
está estrechamente vinculada al descenso de cañones
y al arte rupestre. Desde la ciudad de Huesca hasta el embalse de
El Grado, el Parque
Natural de la Sierra de Guara se eleva para guarnecer
en su interior bellezas muchas de ellas todavía desconocidas.
Guara y sus bellezas fueron descubiertas por los franceses, cuyos
primeros viajeros posaron sus ojos en la belleza de este territorio.
Lucien Briet, descubridor del
actual Parque Nacional de Ordesa, ya escribió sobre Guara
y sus recursos paisajísticos.
Barbastro es la puerta de acceso
natural hacia la mayor parte de la sierra de Guara, si bien se puede
descubrir cediendo desde Aínsa y Sabiñánigo
(norte) o desde Huesca (oeste). En Barbastro tienen su origen los
vinos aragoneses con mayor protección internacional, los
vinos de Denominación de Origen
Somontano. Además de este preciado complemento
gastronómico, cuyos primeros indicios se remontan a la época
romana, la capital del Vero
es un buen ejemplo de ciudad histórica y cultural. Su casco
histórico contiene -además de un variado comercio-
numerosos monumentos dignos de ser visitados.
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