
Huesca es el epicentro de un amplio territorio en el que encontramos varias fortalezas, construidas durante la reconquista. Es el caso del Castillo de Loarre, la fortaleza románica mejor conservada de Europa que ha traspasado fronteras con el rodaje de la película “El Reino de los Cielos” de Ridley Scout, o del Castillo de Montearagón, situado cerca de Huesca y que jugó un papel destacado en la historia del Reino de Aragón.
No son los únicos valores patrimoniales de La Hoya. Destacan también la Colegiata de Santa María la Mayor en Bolea, de estilo renacentista edificada sobre una antigua mezquita; el Monasterio de Casbas, actualmente cerrado por la marcha de las últimas religiosas; el castillo-palacio del conde de Aranda en Siétamo; el palacio de los huríes y la torre del Reloj en Eyerbe, o el palacio de Novales.
Otro gran atractivo es la naturaleza. Desde la majestuosidad de los Mallos de Siglos y Agüero, hasta los intrincados caminos que surcan el Parque de la Sierra y Cañones de guara, pasando por la red de senderos que nos permite descubrir lugares maravillosos como San Martín de la Val d’Onsera, escondido en las sierras exteriores…
Buena mesa. La Hoya destaca por su buena mesa, especialmente por sus dulces, ya sean las glorias, las castañas de mazapán, la colineta nevada, el pastel ruso… Dulces que ponen el broche final a gustosas comidas con primeros y segundos platos de verduras, carnes o pescados. En Almudévar, la trenza ha traspasado fronteras y en Eyerbe son famosas las tortas.
Fiestas y tradición. Los habitantes de La Hoya de Huesca viven con devoción las fiestas a sus patronos, en las que hacen gala de su hospitalidad hacia el visitante.
Un claro ejemplo se vive en Huesca donde cada 10 de agosto los Danzantes homenajean a su patrón. San Lorenzo, con sus dances en un acto que reúne a miles de personas y no sólo eso, los oscenses participan masivamente en las romerías a las ermitas que rodean la capital: Salas San Jorge, Cillas, Loreto, Jara, Santa Lucía….